Testimonial


VIEW

26-06-14

Según ha podido saber este diario, el Ministerio de Economía estaría estudiando imponer un tributo por soñar. El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha aclarado algo más acerca de cómo van a ser los próximos ajustes que el Gobierno prepara para este mes de septiembre. “Estamos en un tránsito hacia una fiscalidad mayor en el ámbito de la imposición indirecta. Soñar no puede seguir saliendo gratis. No es una necesidad básica: es un artículo de lujo”. La Comisión Europea ha criticado la medida por considerar que va en dirección contraria a las recomendaciones de la Unión Europea, más partidaria de gravar la tributación vinculada al consumo. El gravamen de los sueños es una vieja aspiración del sector empresarial, que con la crisis se ha ido convirtiendo en una necesidad. No es la primera vez que el Gobierno habla de esta posibilidad para impulsar la productividad. “El rendimiento de un soñador puede llegar a ser hasta un 60% inferior al de un trabajador capaz de vivir en la realidad y de mantener su imaginación a raya”, asegura el presidente de la patronal, Juan Rosell. De acuerdo con el Plan de Estabilidad presentado por el Ejecutivo a Bruselas, la cotización de los sueños aumentará los ingresos del Estado el año próximo en cinco décimas. Para 2016 y 2017 la previsión es que el peso sobre el PIB se incremente en siete décimas más. Cristóbal Montoro aseguró ayer en El Escorial que “nuestros sueños se pagarán poco en comparación con otros países” y que, además, “pagarán quienes tengan que pagar”.

Luis M.

Back